La Institución Etnoeducativa Rural Presiaru tiene sus raíces en la comunidad homónima, establecida en 1950 por Cachisi Uriana y Juana Epiayu en el kilómetro 23 de la vía Riohacha-Maicao. El nombre de nuestro territorio surgió de la planta medicinal “Pusespana”, cuyo aroma matinal inspiró al joven Cachisi a bautizar este espacio privilegiado de la tierra guajira. Lo que comenzó como un asentamiento tradicional se transformó en un proyecto educativo formal en el año 2002, respondiendo a la necesidad de las familias de proteger y educar a sus hijos en su propio entorno, evitando los peligros de los traslados a pueblos lejanos.

Nuestra evolución institucional ha sido constante, pasando de ser una escuela mixta con una sola docente en sus inicios, Liliana Epiayu, a consolidarnos legalmente mediante los decretos departamentales de 2023. En enero de ese año fuimos reconocidos como Centro Etnoeducativo y, posteriormente, en noviembre, nos convertimos oficialmente en Institución Etnoeducativa Rural Presiaru. Este crecimiento refleja el aumento significativo de nuestra población estudiantil y el compromiso de un equipo docente y administrativo que trabaja para ofrecer una trayectoria académica completa, desde la educación inicial hasta la media.

Hoy, nuestra misión es formar líderes que no solo valoren y preserven la herencia cultural Wayúu, sino que también trabajen en equipo para el desarrollo sostenible de su sociedad. Nos proyectamos hacia el año 2030 como un modelo de educación intercultural líder en la región, graduando jóvenes bilingües que porten con orgullo su identidad y alcancen el éxito a través de la educación superior o el emprendimiento. En Presiaru, educamos para que cada graduado sea un agente de cambio capaz de transformar su entorno sin olvidar sus raíces ancestrales.